Guinea Ecuatorial reafirma ante la ONU su compromiso de potenciar la diplomacia de la paz

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Tobías Ramos NkuluNchama. A.P. New York/  “Las medidas coercitivas unilaterales, se utilizan como instrumento de presión contra los países en desarrollo, ya sea política, judicial, financiera o económicamente”; Han sido algunas de las palabras del Embajador Representante Permanente de Guinea Ecuatorial ante las Naciones Unidas, Anatolio NdogMba, en sesión plenaria de la Asamblea General, en la que también reafirmó el compromiso de nuestro país, de potenciar la diplomacia de Paz.

Habiéndose reunido la Asamblea General para debatir en sesión plenaria la eliminación de las medidas económicas coercitivas unilaterales extraterritoriales utilizadas como instrumento de coacción política y económica, la delegación de Guinea Ecuatorial contestó presente con un discurso que además de alentador, reafirmaba el compromiso de potenciar la diplomacia de paz, preservar y fortalecer el proceso multilateral de toma de decisiones a través de las Naciones Unidas frente a las políticas proteccionistas y unilateralistas; Abogando por promover el arreglo pacífico de las controversias y abstenerse, en cualquier circunstancia, de participar en coaliciones, acuerdos o cualquier otro tipo de iniciativa coercitiva unilateral que viole los principios del Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas.

Al suscribirsea los discursos pronunciados por el Ministro de Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela en nombre del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de las Naciones Unidas, y la de los distinguidos delegados de Nigeria en nombre del Grupo africano y Uganda, en nombre de G77 más China, y Movimiento de Países No Alineados, el Representante Permanente de Guinea Ecuatorial, el Embajador Anatolio Ndong Mba, se sinceró a la comunidad internacional al decir que, “las medidas coercitivas unilaterales extraterritoriales, escapan de la observancia mínima del Derecho Internacional y de la promesa y objetivo común de NO DEJAR A NADIE ATRÁS”.

“Definitivamente estas medidas, contravienen los principios de igualdad soberana de los Estados y de No injerencia en los asuntos internos de los Estados; impiden el pleno disfrute de los derechos humanos, como el derecho a un nivel de vida adecuado ; agravan la situación de los grupos más vulnerables de la sociedad, especialmente a las mujeres, los niños y los discapacitados; distorsionan el comercio y los flujos de inversión; generan un impacto negativo general en la cooperación económica internacional y en los esfuerzos mundiales para avanzar hacia un sistema de comercio multilateral, abierto, transparente y no discriminatorio; también impiden y limitan la resolución de conflictos mediante el fomento del diálogo mutuo, el entendimiento y los medios pacíficos”. Exhortó.

Ndong Mba, reiteró sin rodeos, “la contundente y sólida condena a la adopción, uso y reconocimiento de medidas coercitivas unilaterales, adoptadas por un Estado o grupo de Estados en violación manifiesta y flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, el Derecho Internacional humanitario, las normas internacionales de Derechos Humanos, así como las normas y principios que rigen las relaciones amistosas entre los Estados”.

“Las medidas coercitivas unilateral, se utilizan como instrumento de presión contra los países en desarrollo, ya sea política, judicial, financiera o económica, o de cualquier otro tipo para coaccionar a otro Estado con el fin de obtener de él, la subordinación del ejercicio de sus derechos soberanos y así promover sus intereses políticos internacionales. Por esta razón, empezamos a sospechar que la aplicación de medidas coercitivas extraterritoriales entrañan una alternativa a la fuerza militar, pero sin el sufrimiento y el sacrificio masivos que exige la guerra”.

“Pedimos la total eliminación y el levantamiento de las medidas económicas coercitivas de carácter extraterritorial y de otro tipo impuestas unilateralmente a los países en desarrollo o subdesarrollados, particularmente en África. A su vez que, manifestamos nuestra preocupación por la precaria situación económico-social y humanitaria que sigue atravesando el pueblo cubano, como consecuencia de la prolongación del bloqueo ilegal contra Cuba por parte de los Estados Unidos y la aplicación de las sanciones económicas, mediante la Ley Helms-Burton. Por consiguiente, y en línea con nuestra solidaridad con este país hermano y amigo, reiteramos nuestra petición a EE.UU, país con el que también mantenemos buenas relaciones, que levante estas longevas  y perjudiciales sanciones a Cuba”.

Relativo al consejo de Seguridad de la ONU, el diplomático solicitó de este Alto Órgano,“una mayor observancia y seguimiento de la aplicación de estas medidas, dado que, amenazan las bases de la paz, la seguridad y la estabilidad internacionales”.

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