Alfonso Biahute Chebá.- Malabo / El ministerio de Asuntos Exteriores, Cooperación Internacional y Diáspora ha iniciado el análisis para la inminente aprobación de una futura orden ministerial que reglamente la acción de los oficiales de protocolo en todos los aeropuertos del país, cuyo texto ha sido presentado por Ricardo Mateo Sila y Bonifacio Julián NguemaEyang; ambos, embajador encargado de la Lusofonía y director general de Protocolo y Ceremonias.

Es uno de los principales platos puestos sobre mesa en la tarde de la jornada de hoy, durante el segundo consejo directivo de lo que va de este año, el cual tuvo lugar en la sede del ministerio de Asuntos Exteriores, Cooperación Internacional y Diáspora en Malabo II. Durante el cónclave celebrado en la sala de reuniones del edificio sede de la jefatura de la diplomacia ecuatoguineana presidido por el ministro de Estado titular del ramo Simeón Oyono Esono Angué, se estudiaron igualmente varios instrumentos jurídicos, con la finalidad de que en fechas próximas, estos sean sometidos al consejo interministerial para dar luz verde a sus procedimientos de ratificación.
Se trata del convenio para la prevención y sanción del delito de genocidio, la convención relativa a la lucha contra las discriminaciones en la esfera de la enseñanza y el protocolo facultativo de la convención contra la tortura y otros tratos y penas crueles, inhumanos o degradantes, expuestos por la secretaria de Estado encargada de la cooperación multilateral, Maricruz EvunaAndeme.

Los miembros de Gobierno, consejeros directores generales y embajadores de la carrera diplomática y consular del ministerio de Exteriores, han llegado a la conclusión de que hasta fechas actuales el uso de las salas de autoridades de los aeropuertos de Guinea Ecuatorial, sobre todo en Malabo y Bata se ha venido manejando de forma heterogénea, lo que ha dado en algunos casos a situaciones de desorganización, duplicidad de funciones o ausencia de criterios uniformes en materia protocolaria, seguridad y atención personalizada, circunstancias que según los reunidos, afectan no solo a la imagen institucional del Estado, sino también a la eficiencia operativa de los servicios aeroportuarios.
El fin que se persigue es que la modernización de las infraestructuras aeroportuarias coincida con los servicios asociados y tengan en cuenta la importancia estratégica de garantizar un trato protocolario adecuado, ordenado y coherente, con la mirada puesta en que estos espacios destinados a recibir a altas personalidades nacionales e internacionales, representantes diplomáticos, autoridades gubernamentales y demás usuarios autorizados, estén cobijados bajo una normativa clara que regule su uso y funcionamiento.







