Alfonso Biahute Chebá.- Malabo / Con ya 25 años de relaciones diplomáticas, la República de Guinea Ecuatorial y la Unión Europea (UE) se han sentado en la jornada de hoy en la sede del ministerio de Asuntos Exteriores, Cooperación Internacional y Diáspora, para revisar y reprogramar su cooperación a través del acostumbrado diálogo político.

Copresidido por el ministro de Estado del ramo Simeón Oyono Esono Angué por parte ecuatoguineana y Marc Châtaigner, embajador de la Unión Europea para Camerún y Guinea Ecuatorial con residencia en Yaunde, en una audiencia previa de cortesía, ambas personalidades analizaron la actual situación internacional caracterizada por los conflictos bélicos entre Rusia y Ucrania en Europa, Israel y Hamás en Oriente Medio, el Sahel, Sudán, la República Democrática del Congo, así como los cambios anticonstitucionales y sus efectos en el continente africano; sin dejar de lado el nuevo orden mundial, originado de las recientes políticas de la actual administración de los Estados Unidos de Norteamérica, capitaneadas por su presidente Donald Trump.
Durante la reunión del dialogo político mantenida en Malabo, ambas delegaciones pusieron principalmente sobre mesa las cuestiones relativas a la piratería marítima y la seguridad en el golfo de Guinea, la situación de la subregión del África central, la gobernanza y derechos humanos, la lucha contra la corrupción, la mejora del clima de negocios y la inversión extranjera en el país centroafricano; sin dejar de lado las discusiones en torno al acuerdo de asociación entre África, el Caribe y Pacífico y la Unión Europea conocido como acuerdo de Samoa, además de los retos y desafíos que afronta el tratado de libre comercio en África (TLCAf), impulsada por la Unión Africana (UA).

Guinea Ecuatorial cree que la seguridad marítima en el golfo, es crucial para el desarrollo de la subregión, el comercio internacional siendo este el principal sostén de las economías de los países ribereños. Por ello, en palabras del jefe de su diplomacia la UE podría “jugar un papel crucial” en el fortalecimiento de su seguridad, en estas aguas bañadas por el Atlántico. Malabo propone una cooperación regional para abordar de manera efectiva “retos comunes que van desde el terrorismo, el cambio climático y la promoción del desarrollo sostenible”.

En materia de derechos humanos, con el convencimiento de que ningún país debería ser gendarme de otro, tras la ratificación de varios instrumentos internacionales en la materia, Guinea Ecuatorial dice asumir “con seriedad” el cumplimiento de las recomendaciones formuladas durante el último examen periódico universal (EPU) de las Naciones Unidas por “el bienestar” de su probación. En ese sentido, el jefe de su diplomacia apela a la UE a “la creación de alianzas estratégicas que fomenten la inversión extranjera y generen oportunidades de desarrollo sostenible”.
El ministro de Estado ecuatoguineano de Exteriores, quien hizo un llamado a Bruselas en su calidad de “socio estratégico” a acompañar a Guinea Ecuatorial en su programa de diversificación e industrialización económicas con miras al 2035, priorizó “el dialogo, el entendimiento y la cooperación sinceros” como herramientas necesarias para que ambas partes “superen desafíos y avancen hacia un futuro más prospero y pacífico”; puesto que – continuó -, sólo a través del entendimiento mutuos, el respeto por los derechos de todos los pueblos y el trabajo conjunto se puede construir un mundo más seguro y justo para las generaciones venideras”.

Marc Châtaigner, quien hizo un balance acerca de las relaciones diplomáticas de ambos lados, exteriorizó su satisfacción por “el ambiente de franqueza y cordialidad” con el que se ha llevado a cabo este dialogo político, toda vez que ofreció la disponibilidad de la institución que representa, “para avanzar en la mejora cada vez más”, de las relaciones entre el Gobierno de Malabo y la institución que representa.
Se prevé que la próxima reunión del dialogo político entre Malabo y Bruselas tenga lugar a finales de este año, en una fecha a concretar, de acuerdo con las agendas de ambas partes.







